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Distintos estudios demuestran que las mujeres tienen un interés menor por el dinero y la riqueza que el hombre. Esto, en días en que la idea del príncipe azul se cae a pedazos, es uno de los defectos más grandes que una mujer puede tener...
Gran cantidad de mujeres ven al dinero y a las actividades relacionadas con el dinero como males necesarios, y no como oportunidades para destacarse y dejar atrás todo tipo de necesidades.
Con frecuencia, las mujeres tienen miedo de la reputación negativa que conlleva la palabra riqueza, a raíz de su significado íntimamente relacionado a la codicia y a la corrupción. Por suerte, existen algunos tips que pueden ayudarte a mejorar tu futuro financiero:
1. Establece un objetivo financiero. Las mujeres tienen una relación muy compleja con el dinero, que las hace pensar que la acumulación de riqueza no es importante. Y lo que tú pienses es lo que obtendrás.
Por otra parte, es difícil encontrar mujeres con fuertes hábitos ahorrativos, de modo que la única forma de ahorrar –y, por ende, acumular- es estableciendo un objetivo financiero.
2. Entrénate para ser financieramente independiente. Si confías en la llegada salvadora de tu príncipe azul estás en problemas. Todos los matrimonios terminan eventualmente, ya sea mediante la muerte o el divorcio, y, por lo general, es la mujer quien queda sola.
Mientras que las mujeres son las encargadas de manejar en mayor parte las finanzas del día a día, la mayoría deja la planeación financiera a largo plazo a cargo de sus maridos. Esto es un Grave error, debe ser en conjunto.
Siempre debes estar al tanto de las finanzas, incluso cuando tu marido sea el que lleve las cuentas. Mantente actualizada en cuanto a tu situación financiera. Involúcrate.
Ve a las citas con el asesor financiero, lee los resúmenes de cuenta y los extractos bancarios y hazte una idea de cuánto sale y cuánto entra en tus arcas. Si están pensando en ahorrar o invertir, participa de estas decisiones que involucran la concepción de planes a futuro.
3. Compra tu casa propia. Las mujeres deben comprarse esa primera casa tan pronto como les sea posible. Son muchas las mujeres que visualizan en sueños a su príncipe azul llevándolas a través de la puerta de su casa. Pues bien, no estaría mal ir un poco más allá de esta hermosa representación, e imaginarse al príncipe azul cargándolas a través del umbral de “su propia casa”, comprada con su dinero. Comprar una casa, es tal vez, una de las mejores inversiones que cualquier persona, hombre o mujer, puede hacer.
4. Crea tu cuenta de fondos de retiro. Para las personas jóvenes, la jubilación parece algo lejos e inalcanzable. Para aquellos que están más cerca de la edad del retiro, es una realidad tan tangible como la misma vida diaria. Averigua los pormenores de tu plan de retiro, y deposita tanto como puedas.
5. Opta por un plan a largo plazo de manejo de situaciones críticas. Las mujeres no suelen pensar en serio en el dinero hasta que pierden el empleo, enviudan o están cerca de la jubilación.
Debes tener un Plan de contingencia para poder solventar este tipo de situaciones, debes estar segura de poder solventarlas.
6. Comienza a invertir. La experiencia y los estadísticas señalan que tanto mujeres como hombres, habitualmente, postergan sus decisiones de inversión para otras etapas de sus vidas. Sin embargo, mientras que las mujeres tienen miedo de cometer algún error, los hombres corren mas riesgos. Ellas quieren saber qué hacer exactamente, pero esto no conduce a nada, y es poco realista pensar en una inversión que no conlleve riesgos. No obstante, siempre es posible comenzar dando pequeños pasos e incrementar la velocidad con el tiempo y según los resultados. Investiga y trabaja con pequeñas cantidades. Simplemente inicia.
7. No temas a los riesgos. En lo que se refiere al dinero, a veces jugar seguro no es inteligente –y, a veces, ni siquiera es seguro-. Si estás invirtiendo en fondos de ingresos garantizados, ni siquiera deberás mantenerte al tanto del nivel de inflación y del de las tasas.
Entonces, será importante que aprendas de tus propios temores. Decídete a estudiar, aprender y entender un dato financiero por día. Debes estar más informada. Y anímate a tomar algunos riesgos, aunque sean muy pequeños. No es lógico que lo único que hagas con tu dinero sea comprar bolsas de mano y zapatos.
8. No lo hagas sola. Las mujeres que se unan a grupos o contraten a un entrenador para ponerse en forma, creerán que deben afrontar solas sus problemas monetarios. No es así. De hecho, las mujeres con presentes financieros más seguros son aquellas que trabajan con profesionales financieros. Comienza a trabajar con un asesor financiero que pueda darte una idea de dónde estás parada. Aléjate de las penumbras y la confusión.
9. Consigue apoyo emocional, si lo necesitas. A la hora de confrontar asuntos financieros, la mayoría de las personas necesita apoyo. Y al igual que existen grupos para los que quieren bajar de peso, los que quieren dejar el alcohol y tantas otros desafíos altamente estresantes, hay grupos cuya finalidad es ayudar en los asuntos financieros. Ya sea por ejemplo, que se trate de un club de inversionistas; encuentra ese lugar donde están las personas que enfrentan tu misma realidad y siente el apoyo y la comprensión de su parte.
10. Ten más confianza durante las negociaciones salariales. Muchas veces, las mujeres tienden a devaluarse ellas mismas. Si haces esto, estarás regalando o mal vendiendo tu tiempo, tus conocimientos.
La lección: negocia al principio. Al menos que obtengas un ascenso importante o una oferta de una firma competidora, no tendrás el poder de negociar tan francamente otra vez.
Los hombres suelen comparar la negociación salarial con un divertido partido de futbool. Las mujeres, por su parte, lo verán como ir al dentista.
11. Aventúrate fuera de tu zona de confort financiero. Esto puede significar ahorrar para tu retiro en lugar de hacerlo para la educación universitaria de los chicos, o pedir un aumento a tu jefe. Lo único que debes hacer es ponerte siempre en primer lugar. La razón porque muchas mujeres no consiguen el éxito es porque no se atreven a sentirse salir de su zona de confort; no quieren sentirse incómodas.
12. Nunca es demasiado tarde. El error es que, a menudo, aprendemos demasiado tarde. Pero nunca es demasiado tarde para aprender. Se conocen casos de mujeres que comenzaron a invertir ya con 50 y 60 años de edad o mas. Ellas aprendieron y comenzaron, demostrándose que nunca es demasiado tarde. Pero Iniciaron, esa es la diferencia.
Ya lo decía Benjamin Franklin (1706-1790) Estadista y científico estadounidense. "El Camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: disciplina y ahorro".
Autora: Lic. Liliana L. Castro, Consultora Financiera y Patrimonial en Seguros, Vinculadora PyME por SE,
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